Los elementos de protección de un sistema de cómputo incluyen interruptores, disyuntores magnéticos y térmicos, tomacorrientes y estabilizadores o reguladores de voltaje. Estos dispositivos protegen los circuitos eléctricos de sobrecargas, cortocircuitos y variaciones de voltaje para prevenir daños en el equipo. Los UPS también proveen una fuente de alimentación ininterrumpida mediante baterías para equipos críticos durante los apagones.