El documento establece objetivos clave para convertir a Venezuela en una potencia social, económica y política en América Latina y el Caribe, al mismo tiempo que busca preservar la vida en el planeta. Se propone un modelo económico ecosocialista que fomente una relación armónica entre el ser humano y la naturaleza, defendiendo la soberanía sobre los recursos naturales. Asimismo, se busca contribuir a un movimiento global para combatir el cambio climático y proteger la cultura venezolana.