El documento resume los acuerdos adoptados en la Undécima Conferencia Regional sobre la Mujer de América Latina y el Caribe celebrada en Brasilia en julio de 2010. Los gobiernos participantes reconocieron los avances logrados pero también los obstáculos persistentes para la igualdad de género, como la feminización de la pobreza y la violencia contra las mujeres. Acordaron adoptar medidas para promover la autonomía económica de las mujeres, como reconocer el valor del trabajo doméstico no remunerado, fomentar servicios universales