Pompeya fue una ciudad romana ubicada cerca de Nápoles que fue enterrada por la erupción del Vesubio en el año 79 d.C., conservando restos únicos de la vida en el siglo I. Tras un terremoto en 62 d.C., la ciudad fue reconstruida con mayor arte y suntuosidad. Sus calles rectas formaban una rejilla típica de las ciudades romanas, y albergaba unos 20.000 habitantes en el momento de la erupción volcánica.