Este documento discute la importancia de integrar el carisma de la congregación de las Azules de la Inmaculada Concepción en la identidad personal a través de la vida. Propone que cada persona realice una síntesis vital donde el carisma dé color a su don particular y desafíe su crecimiento. También enfatiza la necesidad de expresar el carisma de nuevas maneras relevantes para la misión en la actualidad y promover la dignidad de cada persona.