La inactividad física reduce la capacidad funcional y aumenta el riesgo de enfermedades, mientras que realizar ejercicio regularmente aporta numerosos beneficios físicos, psicológicos y sociales. Se recomienda incluir al menos 30 minutos diarios de actividad moderada como caminar, y los niños necesitan más tiempo. La actividad física mejora la salud a cualquier edad de forma sencilla incorporándola a la rutina diaria.