Los mayas se ubicaban en Centroamérica, abarcando el sur de México y partes de Guatemala, Belice, Honduras y El Salvador, organizados en ciudades-estado lideradas por un rey llamado halach uinic. Su sociedad estaba estructurada en clases que incluían nobleza, comerciantes y esclavos, y su economía se basaba en la agricultura, destacándose en cultivos como maíz y cacao. La religión maya era politeísta, centrada en la adoración a dioses de la naturaleza, complementada por un rico desarrollo en arte, arquitectura y un sistema de escritura jeroglífica.