La civilización maya se ubicó principalmente en el centro de México y América Central, con una religión politeísta que adoraba dioses representativos de fenómenos naturales. Sus principales centros ceremoniales incluyeron Palenque, Tonina, Bonampak y Chichen Itza. Creían en varios dioses como Hunab Ku, Itzamná y Kukulkán, y concebían el universo como compuesto por varios cielos y el inframundo. Un ritual importante fue el juego de pelota, que representaba mitos cosmogónicos y