El documento describe el sistema feudal que se desarrolló en la Edad Media. El feudalismo se caracterizó por una sociedad jerárquica organizada en torno a la propiedad de la tierra, con tres órdenes principales: la nobleza que gobernaba, el clero que enseñaba la religión, y los campesinos que trabajaban. Los señores feudales gobernaban sus tierras de forma autónoma a cambio de lealtad militar de sus vasallos.