La civilización maya habitó parte de Mesoamérica y dominaba un lenguaje escrito. Eran hábiles arquitectos y construyeron grandes ciudades como Tikal y Palenque. Practicaban una agricultura intensiva y participaban en un comercio a larga distancia que incluía bienes como cacao y jade. Su sociedad estaba estratificada y gobernada por una élite noble y sacerdotal, y practicaban una religión politeísta que incluía sacrificios rituales.