Este documento discute la centralidad y marginalidad del estudio académico de la comunicación desde una perspectiva sociocultural. Analiza seis obras recientes sobre comunicación y cita a varios autores que argumentan que la comunicación debe estudiarse en relación con factores políticos, económicos y culturales, así como con su papel en la producción y transformación social del sentido. El documento también destaca la necesidad de superar las limitaciones disciplinarias para estudiar la comunicación.