G E NE RACI Ó N DE L 27
                                                                                             un-
                                                                                  o (“ e l m
                     (1893-19
                              84)                                   de l optimism e da cabi-
                  LÉN                                      ”. Poeta            or (qu
JOR G  E G U IL                            la “po esía pura e vista en Clam
                                       de                    d
                              onstante             ste punto             ivil.                de
              na bú   squeda c tico, corregirá e , tras la Guerra C , la abundancia
 Manti  ene u             en C án              uer te)              men  or)
                 hecho”)            lor y la m verso corto (arte
 do  está bien , la guerra, el do             del
             s e ri a              or el uso
  d a a la mi se caracterizan p mativas.
             as                  excla
  Sus poem y de oracionesPerfección
             os
   sustantiv
                               Queda curvo el firmamento,
                               compacto azul, sobre el día.
                               Es el redondamiento
                               del esplendor: mediodía.
                               Todo es cúpula. Reposa,
                               central sin querer, la rosa,
                               a un sol en cenit sujeta.
                               Y tanto se da el presente
                               que el pie caminante siente
                               la integridad del planeta.




                                                      Pedro
                                                               Salina
                                                                       s Serr
                                                                              ano (1
                                    Tr a s u                          1951)          891-
                                na, su na primera
                                                         etapa
                              amoro época de pl                 de inf
                                      sa La            enitud          lu
                           mento
                                   , obras voz a ti deb        está fo encia juanr
                                                                       rmada            ra
                         mundo                             id
                                 , senti en las que m a, Razón de             p o r l a m o n i a-
                       la aute            d                uestra           a           trilogí
                               nticida o a la vida                 u n a m m o r y L a rg o a
                      gran s            d, la b         y aleg            or que              l a-
                             ensibi             elleza         ría
                                    lidad.             y el in . Su poesía da plenitud
                                                               genio;          s                   al
                                                                        perfec e caracteriz
                                                                              cionis             a por
                                                                                       ta, per
                                                                                               o de
                                                                                                      Si
                                                                                          me l l
                                                                                                   a ma r
                                                                                                            as, s
                                                                                                                  í...
                                                                                       ¡S i m
                                                                                               e llam
                                                                                         si me            a ra
                                                                                                    llama s, sí,
                                                                                                             ras!
                                                                                      Lo de
                                                                                               j a rí a
                                                                                       t                to
                                                                            l o s p o d o l o t i ra d o ,
                                                                       el az       recio                 rí a :
                                                                             ul de          s, l
                                                                                    l océ os catálo
                                                                             los d          an                  go
                                                                                   ías y o en los m s,
                                                                             los t e         sus n               apas
                                                                                     l e g ra          oc              ,
                                                                                              mas hes,
                                                                        T ú, q     y un                viejos
                                                                                ue no amor.
                                                                              ¡si m eres mi a
                                                                                    e llam                m
                                                                                              aras! or,
Raf ael
                                                   A l b e rt i
                                               (1 9 0 2 -       Me re l l o
                         De su a                          1999)
                                    mp
                        ción can lísima obra de
                                     ci              st a
                       , la épo oneril y la van can la fusión d
                                   ca               gu                    e
                     rrealista “gongorina” (C ardia (Mariner la tradi-
                                    (Sobre l        al y can             o en tie
                    densida                  o                 to) y su           rra)
                                  d de las s ángeles), en               e
                    c re a c i ó          imágen             la que s tapa su-
                                 n de un         es                   e muest
                                         mundo , la violencia d               ra l a
                                               onírico               e
                                                          e infern l verso, y la
                                                                  al.


             El
            ángel
            ángel




Y el mar fue y le dio un nombre
    y un apellido el viento
    y las nubes un cuerpo
      y un alma el fuego.
          La tierra, nada.
       Ese reino movible,
   colgado de las águilas,
          no la conoce.
 Nunca escribió su sombra
     la figura de un hombre.
Federico García Lorca
                                       (1898-1936)

             Poeta y autor teatral de gran personali-
          dad. En su obra poética destacan su revi-
       sitación del folclore andaluz con fuertes
      simbolismos, metáforas e imágenes (Ro-
       mancero gitano y Poema del cante jon-
           do) y su obra surrealista (Poeta en Nueva
                York).




                   MUERTE
              A L u i s d e l a S e rn a

                 ¡Qué esfuerzo!
   ¡Qué esfuerzo del caballo por ser perro!
 ¡Qué esfuerzo del perro por ser golondrina!
¡Qué esfuerzo de la golondrina por ser abeja!
  ¡Qué esfuerzo de la abeja por ser caballo!
                   Y el caballo,
    ¡qué flecha aguda exprime de la rosa!,
       ¡qué rosa gris levanta de su belfo!
                     Y la rosa,
        ¡qué rebaño de luces y alaridos
       ata en el vivo azúcar de su tronco!
                   Y el azúcar,
       ¡qué puñalitos sueña en su vigilia!
                  y los puñales,
    ¡qué luna sin establos, qué desnudos!,
     piel eterna y rubor, andan buscando
              Y yo, por los aleros,
      ¡qué serafín de llamas busco y soy!
             Pero el arco de yeso,
  ¡qué grande, qué invisible, qué diminuto!,
                  sin esfuerzo.
)
                                       n (1 9 0   2 -1 9 6 3
                        rn u   da Bidó                    éti-
              Luis Ce                           obra po luencia su-
                                  juvent ud, su       con inf         s
                         oe mas de ecqueriana y l olvido y otra
                   unos p mántica, b                ee                 il
             Tras          o              de hab
                                                 it           erra Civ
                    s neorr hibidos, Don o). Tras la Gu
             ncial e res pro               se                             Te quiero.
    ca ese           ce            y el de          íaco.
         a  (Los pla n La realidad de tono eleg                 Te lo he dicho con el viento,
rrealist        idas e         ubes,
 o b ra s recog scribió Las n                           jugueteando como animalillo en la arena
                  e
                                                                         o iracundo como órgano impetuoso;
                                                                                 Te lo he dicho con el sol,
                                                                        que dora desnudos cuerpos juveniles
                                                                        y sonríe en todas las cosas inocentes;
                                                                             Te lo he dicho con las nubes,
                                                                    frentes melancólicas que sostienen el cielo,
                                                                                     tristezas fugitivas;
                                                                             Te lo he dicho con las plantas,
                                                                             leves criaturas transparentes
                                                                          que se cubren de rubor repentino;
                                                                               Te lo he dicho con el agua,
                                                                    vida luminosa que vela un fondo de sombra;
                                                                               te lo he dicho con el miedo,
                                                                              te lo he dicho con la alegría,
                                                                       con el hastío, con las terribles palabras.
                                                                                  Pero así no me basta:
                                                                                    más allá de la vida,
                                                                            quiero decírtelo con la muerte;
                                                                                    más allá del amor,
                                                                              quiero decírtelo con el olvido.



                                           Vicente Aleixandre y Merlo (1898-1984)

     Es el autor que más fue influido por las vanguardias y el surrealismo (Espadas como labios, La destruc-
     ción o el amor), aunque sin dejarse llevar completamente por la escritura automática. Tras la Guerra Ci-
     vil, lo social se hizo un hueco en su obra
                                                                      UNIDAD EN ELLA
                                                Cuerpo feliz que fluye entre mis manos,
                                                rostro amado donde contemplo el mundo,
                                                donde graciosos pájaros se copian fugitivos,
                                                volando a la región donde nada se olvida. (...)
                                                                   Quiero amor o la muerte, quiero morir del todo,
                                                                   quiero ser tú, tu sangre, esa lava rugiente
                                                                   que regando encerrada bellos miembros extremos
                                                                   siente así los hermosos límites de la vida.
                                                                   Este beso en tus labios como una lenta espina,
                                                                   como un mar que voló hecho un espejo,
                                                                   como el brillo de un ala,
                                                                   es todavía unas manos, un repasar de tu crujiente pelo,
                                                                   un crepitar de la luz vengadora,
                                                                   luz o espada mortal que sobre mi cuello amenaza,
                                                                   pero que nunca podrá destruir la unidad de este mundo.

Practica6 correo

  • 1.
    G E NERACI Ó N DE L 27 un- o (“ e l m (1893-19 84) de l optimism e da cabi- LÉN ”. Poeta or (qu JOR G E G U IL la “po esía pura e vista en Clam de d onstante ste punto ivil. de na bú squeda c tico, corregirá e , tras la Guerra C , la abundancia Manti ene u en C án uer te) men or) hecho”) lor y la m verso corto (arte do está bien , la guerra, el do del s e ri a or el uso d a a la mi se caracterizan p mativas. as excla Sus poem y de oracionesPerfección os sustantiv Queda curvo el firmamento, compacto azul, sobre el día. Es el redondamiento del esplendor: mediodía. Todo es cúpula. Reposa, central sin querer, la rosa, a un sol en cenit sujeta. Y tanto se da el presente que el pie caminante siente la integridad del planeta. Pedro Salina s Serr ano (1 Tr a s u 1951) 891- na, su na primera etapa amoro época de pl de inf sa La enitud lu mento , obras voz a ti deb está fo encia juanr rmada ra mundo id , senti en las que m a, Razón de p o r l a m o n i a- la aute d uestra a trilogí nticida o a la vida u n a m m o r y L a rg o a gran s d, la b y aleg or que l a- ensibi elleza ría lidad. y el in . Su poesía da plenitud genio; s al perfec e caracteriz cionis a por ta, per o de Si me l l a ma r as, s í... ¡S i m e llam si me a ra llama s, sí, ras! Lo de j a rí a t to l o s p o d o l o t i ra d o , el az recio rí a : ul de s, l l océ os catálo los d an go ías y o en los m s, los t e sus n apas l e g ra oc , mas hes, T ú, q y un viejos ue no amor. ¡si m eres mi a e llam m aras! or,
  • 2.
    Raf ael A l b e rt i (1 9 0 2 - Me re l l o De su a 1999) mp ción can lísima obra de ci st a , la épo oneril y la van can la fusión d ca gu e rrealista “gongorina” (C ardia (Mariner la tradi- (Sobre l al y can o en tie densida o to) y su rra) d de las s ángeles), en e c re a c i ó imágen la que s tapa su- n de un es e muest mundo , la violencia d ra l a onírico e e infern l verso, y la al. El ángel ángel Y el mar fue y le dio un nombre y un apellido el viento y las nubes un cuerpo y un alma el fuego. La tierra, nada. Ese reino movible, colgado de las águilas, no la conoce. Nunca escribió su sombra la figura de un hombre.
  • 3.
    Federico García Lorca (1898-1936) Poeta y autor teatral de gran personali- dad. En su obra poética destacan su revi- sitación del folclore andaluz con fuertes simbolismos, metáforas e imágenes (Ro- mancero gitano y Poema del cante jon- do) y su obra surrealista (Poeta en Nueva York). MUERTE A L u i s d e l a S e rn a ¡Qué esfuerzo! ¡Qué esfuerzo del caballo por ser perro! ¡Qué esfuerzo del perro por ser golondrina! ¡Qué esfuerzo de la golondrina por ser abeja! ¡Qué esfuerzo de la abeja por ser caballo! Y el caballo, ¡qué flecha aguda exprime de la rosa!, ¡qué rosa gris levanta de su belfo! Y la rosa, ¡qué rebaño de luces y alaridos ata en el vivo azúcar de su tronco! Y el azúcar, ¡qué puñalitos sueña en su vigilia! y los puñales, ¡qué luna sin establos, qué desnudos!, piel eterna y rubor, andan buscando Y yo, por los aleros, ¡qué serafín de llamas busco y soy! Pero el arco de yeso, ¡qué grande, qué invisible, qué diminuto!, sin esfuerzo.
  • 4.
    ) n (1 9 0 2 -1 9 6 3 rn u da Bidó éti- Luis Ce obra po luencia su- juvent ud, su con inf s oe mas de ecqueriana y l olvido y otra unos p mántica, b ee il Tras o de hab it erra Civ s neorr hibidos, Don o). Tras la Gu ncial e res pro se Te quiero. ca ese ce y el de íaco. a (Los pla n La realidad de tono eleg Te lo he dicho con el viento, rrealist idas e ubes, o b ra s recog scribió Las n jugueteando como animalillo en la arena e o iracundo como órgano impetuoso; Te lo he dicho con el sol, que dora desnudos cuerpos juveniles y sonríe en todas las cosas inocentes; Te lo he dicho con las nubes, frentes melancólicas que sostienen el cielo, tristezas fugitivas; Te lo he dicho con las plantas, leves criaturas transparentes que se cubren de rubor repentino; Te lo he dicho con el agua, vida luminosa que vela un fondo de sombra; te lo he dicho con el miedo, te lo he dicho con la alegría, con el hastío, con las terribles palabras. Pero así no me basta: más allá de la vida, quiero decírtelo con la muerte; más allá del amor, quiero decírtelo con el olvido. Vicente Aleixandre y Merlo (1898-1984) Es el autor que más fue influido por las vanguardias y el surrealismo (Espadas como labios, La destruc- ción o el amor), aunque sin dejarse llevar completamente por la escritura automática. Tras la Guerra Ci- vil, lo social se hizo un hueco en su obra UNIDAD EN ELLA Cuerpo feliz que fluye entre mis manos, rostro amado donde contemplo el mundo, donde graciosos pájaros se copian fugitivos, volando a la región donde nada se olvida. (...) Quiero amor o la muerte, quiero morir del todo, quiero ser tú, tu sangre, esa lava rugiente que regando encerrada bellos miembros extremos siente así los hermosos límites de la vida. Este beso en tus labios como una lenta espina, como un mar que voló hecho un espejo, como el brillo de un ala, es todavía unas manos, un repasar de tu crujiente pelo, un crepitar de la luz vengadora, luz o espada mortal que sobre mi cuello amenaza, pero que nunca podrá destruir la unidad de este mundo.