La práctica describe un experimento de destilación para separar una mezcla hidroalcohólica al 50% en sus componentes de alcohol y agua. Se calienta la mezcla en un matraz de destilación y se recoge el destilado en una probeta, midiendo la temperatura cada 10 mL. El alcohol, más volátil, hierve a unos 80°C y pasa primero al refrigerante y la probeta, mientras que el agua, menos volátil, queda en el matraz.