La construcción de sociedades democráticas requiere principios de justicia social como la equidad en el acceso a la tecnología y la educación. Desafortunadamente, la búsqueda de ganancias a menor costo ha generado desigualdad de oportunidades. Las diferentes actividades tecnológicas en México se desarrollan en condiciones diversas y enfrentan problemas distintos, por lo que es importante considerar la participación social en todo proceso productivo y tecnológico.