El proyecto propone implementar un sistema de tratamiento de agua para remover el arsénico en una comunidad aborigen en Pampa del Infierno, Chaco, Argentina. La zona presenta altos niveles de arsénico en el agua subterránea que es consumida por falta de otras fuentes de agua. El objetivo es mejorar la calidad de vida de la población rural y aborigen mediante la provisión de agua potable tratada de manera sustentable.