Los cenotes son depresiones naturales en la península de Yucatán que exponen estanques de agua subterránea debido a la erosión de la tierra caliza. Los mayas los consideraban sagrados y asociados con la lluvia y fertilidad, y fueron fundamentales en sus asentamientos. Actualmente, hay aproximadamente 8000 cenotes, aunque solo 3000 están registrados, y son atracciones turísticas populares, aunque algunos están contaminados.