Charles Darwin embarcó en 1831 en el HMS Beagle para una expedición científica de 5 años que le llevó a diversas partes del mundo. Durante el viaje, realizó numerosas observaciones sobre geología y biología que registró detalladamente. Esto le permitió desarrollar su teoría de la evolución de las especies a través de la selección natural, la cual publicó en 1859 en su libro "El origen de las especies", introduciendo la idea de que las poblaciones evolucionan a lo largo del tiempo.