Las instituciones y organizaciones deben adoptar códigos de ética que guíen el comportamiento de sus miembros de manera moral y responsable. Estos códigos ayudan a promover la honestidad, la lealtad y el bienestar de la sociedad, y también benefician a la institución/organización al mejorar su imagen y confianza. Un código de ética ejemplar considera tanto la perspectiva individual como la comunitaria para abordar problemas éticos de manera efectiva.