La carta del jefe indio Seattle advierte que la contaminación y destrucción del medio ambiente por parte de los colonos blancos traerá consecuencias negativas para todos, incluidos los propios colonos. Seattle dice que aunque los blancos creen que Dios les ha dado dominio sobre la tierra y los indios, en realidad todos comparten el mismo Dios y la destrucción del medio ambiente desatará la ira divina contra todos por igual.