El utilitarismo es una teoría ética propuesta en los siglos XVIII y XIX que juzga la corrección de las acciones según sus consecuencias. Determina que la opción más ética es la que produce el mayor beneficio para el mayor número de personas. Si bien puede justificar el uso de la fuerza y tomar en cuenta costos y beneficios, es difícil predecir resultados y no siempre respeta valores como la justicia y los derechos individuales. El utilitarismo tiene limitaciones obvias a pesar de ser un marco razonable para diferenciar el bien del mal.