El documento describe el utilitarismo, una teoría ética propuesta en los siglos XVIII y XIX que sostiene que una acción es moralmente correcta si maximiza la felicidad y el bienestar general. Jeremy Bentham fue un precursor clave que defendió que el placer es el bien supremo y el dolor es el mal. El utilitarismo evalúa las acciones en función de sus consecuencias y promueve lograr la mayor felicidad para el mayor número de personas.