Las costumbres de los antepasados representaban un derecho consuetudinario basado en las tradiciones de las familias romanas. A lo largo de la época arcaica, los mores maiorum, o costumbres de los antepasados, fueron respetados de generación en generación y constituían las reglas fundamentales de convivencia en Roma. El derecho romano tuvo origen en las costumbres y tradiciones antes de ser codificado formalmente.