El documento define la salud reproductiva como la capacidad de disfrutar de una vida sexual satisfactoria y sin riesgos de procrear, y la libertad para decidir tener o no hijos, según la Organización Mundial de la Salud. Promueve que las personas puedan gozar de una vida sexual segura y decidan cuándo quieren tener hijos. También define la salud sexual como la capacidad de aceptar y disfrutar de la sexualidad a lo largo de la vida.