El documento compara el desarrollo económico de Brasil y Japón. Resume que Brasil ha experimentado un fuerte crecimiento económico en las últimas décadas gracias a programas de largo plazo implementados por gobiernos progresistas, convirtiéndose en una potencia agrícola y de recursos naturales. Japón también logró un rápido crecimiento después de la Segunda Guerra Mundial a través de una burocracia de élite que promovió industrias seleccionadas y una política de consenso. Ambos