Los principales daños en un disco duro incluyen poco espacio disponible debido a archivos innecesarios, clusters o cadenas perdidas, y sectores físicamente dañados. Cuando el espacio libre se acerca a cero, la PC funciona de forma errática. Para mantener el disco, se recomienda la desfragmentación, compresión de datos, detección de daños y realizar copias de seguridad.