La guerra civil española comenzó en 1936 y dividió a España en dos zonas: la republicana y la nacional. La zona republicana experimentó una revolución socialista que colectivizó la propiedad y la economía, mientras que la zona nacional se unió bajo la Junta de Defensa Nacional liderada por Franco. Ambos bandos lucharon en muchas batallas importantes como Madrid, Guadalajara y el Ebro, pero la zona nacional eventualmente prevaleció debido a su mayor unidad política y apoyo militar de Alemania e Italia.