El documento enfatiza la misión de la Iglesia de difundir el Evangelio y resaltar la importancia de las obras misionales pontificias, que buscan fomentar un compromiso misionero en los católicos desde la infancia. Describe la realidad misionera en diferentes continentes, destacando los desafíos y la minoría católica en regiones como África y Asia, así como el crecimiento de sectas en América. Además, menciona el Rosario Misionero como una oración que une las intenciones de todos los continentes.