El Antiguo Régimen se caracterizó por una demografía antigua con altas tasas de mortalidad, una economía agraria donde la mayoría de la población trabajaba en el campo, y una estructura social estamental rígida. Los gobiernos eran absolutistas y se basaban en la idea del derecho divino de los reyes. La Ilustración surgió como un movimiento que promovió el uso de la razón y el progreso a través de la ciencia para transformar estas estructuras caducas.