Este documento presenta 11 principios efectivos para la prevención de problemas de conducta en niños y adolescentes. El primer principio señala que los esfuerzos de prevención deben comenzar temprano, desde el cuidado prenatal y continuar a lo largo de los años escolares. Programas que han visitado a madres antes y después del nacimiento de sus hijos han reducido problemas de conducta en la adolescencia. La prevención también puede comenzar cuando los niños ingresan a la escuela primaria.