El primer manifiesto dadaísta declara que Dada no significa nada y que no debe construirse una sensibilidad sobre una sola palabra. Rechaza que el arte deba ser bello o divertido, y afirma que la crítica es subjetiva. Explica que Dada nació de la necesidad de independencia y desconfianza hacia la comunidad. Rechaza las teorías y academias existentes, y pregunta si el arte solo sirve para enriquecer a los burgueses.