El documento presenta las reglas de William Miller sobre el estudio y la interpretación de la Biblia, enfocándose en cómo cada palabra tiene una relación específica con el tema que se está tratando. Se menciona la importancia del mensaje del tercer ángel y cómo la obra de Miller es parallelo a la de Juan el Bautista, resaltando que la Escritura se debe entender en su totalidad y que cada elemento es relevante. A través de ejemplos, se concluye que los enemigos de Dios se manifiestan a lo largo de la historia, mostrando un patrón en las Escrituras.