Jeremías fue un profeta judío que ministró durante los últimos años del Reino de Judá, desde aproximadamente 626 a.C. hasta 586 a.C. Predijo el juicio divino de Judá a manos de los babilonios debido a la idolatría y desobediencia del pueblo. A pesar de las amenazas y conspiraciones en su contra, Jeremías permaneció fiel a su llamado de Dios para arrancar, destruir y plantar, proclamando un mensaje de arrepentimiento y restauración.