El documento describe una exposición de 29 piezas de cerámica precolombina de culturas como Tumaco, Nariño, Calima y Quimbaya que están relacionadas con el uso de sustancias psicotrópicas. Algunas piezas tenían el propósito de permitir el consumo de estas sustancias, mientras que otras representan los cambios mentales inducidos o el acto de ingestión. Todas las piezas fueron elaboradas con gran habilidad y merecen la misma atención con la que fueron creadas.