El documento presenta una propuesta pedagógica para la inclusión de jóvenes en educación secundaria, enfocándose en aquellos que trabajan y enfrentan situaciones de vulnerabilidad. Se destaca la necesidad de políticas públicas que respalden la permanencia escolar y la importancia de repensar la educación para adaptarse a las realidades sociales de los estudiantes. Se propone un cambio cultural y estructural en las instituciones educativas que permita garantizar el acceso y la calidad de la enseñanza para todos.