El proyecto minero Tía María, ubicado en la región Arequipa, implica la explotación de dos yacimientos de cobre con una inversión de aproximadamente 1,400 millones de dólares, y se espera que produzca más de 120,000 toneladas de cobre anualmente. A pesar de su desarrollo desde 1994, ha enfrentado objeciones y preocupaciones sobre su impacto social y ambiental, las cuales se abordan mediante el uso de agua desalinizada y tecnologías que minimizan los efectos negativos en la agricultura y comunidades cercanas. Se prevé que el proyecto generará empleo y mejoraría la infraestructura local, mientras se busca un diálogo entre el gobierno y las comunidades afectadas para mitigar los conflictos surgidos.