La gestión del agua en minería es crucial a lo largo del ciclo de vida de las operaciones mineras, requiriendo un manejo adecuado para mitigar riesgos y aprovechar oportunidades operacionales. Un plan de gestión del agua debe integrar aspectos cuantitativos y cualitativos, actualizándose regularmente para ser efectivo y accesible a los trabajadores. La gestión integrada del agua mejora la eficiencia operativa y la sostenibilidad, utilizando tecnologías avanzadas para monitorear y evaluar el impacto de las actividades mineras en los recursos hídricos.