El documento analiza la calidad de inserción laboral en Argentina entre 1992 y 1999 según factores como edad, sexo, educación y región. En general, la calidad fue regular, aunque empeoró después de 1995. Los grupos con peor inserción fueron los jóvenes y personas sin educación, mientras que los de mejor inserción tenían estudios universitarios. Las mujeres y residentes del NOA también tuvieron dificultades.