El documento analiza la empleabilidad de los universitarios en España, destacando que aquellos con estudios superiores tienen mejores tasas de actividad y menor desempleo, especialmente durante la crisis económica. Se señala que la inserción laboral de los universitarios depende de factores como el tipo de estudios, el entorno y la actitud, y que la sobrecualificación ha disminuido en la crisis. Además, se concluye que los universitarios presentan mayores probabilidades de estabilidad laboral y son más propensos a la formación continua y el emprendimiento.