La Ronda era originalmente un camino inca que servía para acceder al agua de una chorrera. Durante la colonia, españoles establecieron huertas a lo largo de la quebrada, la cual se contaminó. En los siglos XVI-XVIII, indígenas, mestizos y blancos empezaron a construir y poblar la calle. En los siglos XVII-XX, La Ronda se hizo famosa como hogar de artesanos y artistas, y lugar de bares, cantinas y burdeles.