Cholula fue un importante centro religioso prehispánico donde se veneraba a Quetzalcóatl. Los toltecas establecieron allí el mayor centro ceremonial de Mesoamérica después de su expulsión de Tula alrededor del año 1000 d.C., convirtiendo a Cholula en la "Ciudad Sagrada". Actualmente, la ciudad conserva bellos ejemplos de arquitectura colonial como el convento franciscano de San Gabriel, construido en el lugar de antiguos centros ceremoniales indígenas.