El documento resume la historia de la construcción de la Catedral de Quito desde su origen como una iglesia de adobe en 1535 hasta su reconstrucción definitiva en el siglo XVIII. La catedral fue transformada y ampliada a lo largo de los siglos, adoptando elementos góticos, mudéjares y neoclásicos. Actualmente combina diferentes estilos que reflejan la influencia europea en la arquitectura colonial ecuatoriana.