La Constitución española de 1978 estableció una monarquía parlamentaria en España con un sistema de separación de poderes. Reconoce derechos y libertades fundamentales de los ciudadanos y crea mecanismos para resolver conflictos. Se celebra el día 6 de diciembre y surgió en un contexto de crisis económica para transformar la sociedad de forma progresista a través de un texto escrito y formal con influencia de otras constituciones.