La RCP avanzada comprende medidas técnicas para restablecer la actividad cardiaca y respiratoria de un paciente, como ventilación, masaje cardiaco, electrocardiografía y fármacos. Sus objetivos son estabilizar la hemodinámica y normalizar el ritmo cardíaco. Los cuidados posteriores buscan optimizar las funciones orgánicas comprometidas y tratar cualquier encefalopatía. La RCP puede prolongar la vida de pacientes jóvenes o con buen estado de salud en los primeros 10 minutos tras un paro