La rebeldía adolescente es un fenómeno común que se manifiesta en la oposición a normas y la búsqueda de independencia. Los adolescentes experimentan cambios emocionales y físicos que pueden llevar a una desorientación, afectando su comportamiento y relaciones con sus padres. Para mejorar la relación familiar, se sugiere minimizar críticas a aspectos no esenciales, no cuestionar su estado de ánimo y promover una buena comunicación.