La maduración de la personalidad en la adolescencia implica 1) la manifestación del yo a través del descubrimiento de la propia individualidad, 2) la necesidad de intimidad y privacidad, y 3) la búsqueda de la identidad mediante la autoafirmación y la elección de valores y metas. El adolescente experimenta cambios físicos, emocionales y cognitivos que influyen en la construcción de su identidad y autonomía.