El documento aborda la implementación del sistema de responsabilidad del adolescente en Venezuela, enfatizando la necesidad de proteger derechos fundamentales de niños y adolescentes en conflicto con la ley. Destaca la importancia de un conjunto de políticas y programas destinados a garantizar su desarrollo integral y rectifica la percepción del menor como sujeto de derechos, en contraste con el viejo paradigma de tutela. Se enfatiza la intervención de equipos multidisciplinarios y la creación de instancias que aseguren un enfoque educativo y social en lugar de punitivo.