Los hongos forman un reino independiente de las plantas. Pueden ser unicelulares como las levaduras o pluricelulares como los mohos y setas. Todos son heterótrofos, obteniendo nutrientes de materia orgánica muerta o viva, y pueden clasificarse como saprófitos, parásitos o simbióticos. Algunos hongos como los líquenes forman asociaciones simbióticas con algas.