El documento describe la religión y evangelización en el Virreinato español de América dividido en cuatro periodos. Inicialmente, los reyes católicos recibieron del Papa el derecho a evangelizar a los nativos americanos. Los misioneros fueron enviados con autorización para establecer iglesias. Más tarde, los reyes españoles asumieron más control sobre la iglesia a través del derecho de patronato real. Finalmente, la iglesia estableció una organización con parroquias y doctrinas para catequizar a los indí