Los metales pueden clasificarse en ferrosos como el hierro y no ferrosos como el aluminio y cobre. Ambos tipos de metales son reciclables indefinidamente sin perder calidad. El reciclaje de metales proporciona ahorros significativos en energía, agua y emisiones contaminantes en comparación con la extracción de metales vírgenes. Los metales reciclados se utilizan como materia prima en la industria metalúrgica.