La biodanza es una disciplina que integra música, movimiento y emoción para mejorar la salud física y mental a través de experiencias vivenciales. Se basa en cinco líneas de vivencia, que fomentan la vitalidad, creatividad, afectividad, sexualidad y trascendencia, promoviendo el desarrollo personal y las relaciones interpersonales. Al cambiar nuestros movimientos, modificamos nuestra actitud ante la vida, acercándonos a nuestra esencia y potencial humano.